sábado, 14 de septiembre de 2013

La Liga de los Justicieros Guinness

Si bien el libro de los records Guinness comenzó como un esfuerzo publicitario de una cervecera para poner fin a las discusiones entre los álgidos bebedores ingleses e irlandeses, hoy es mucho más que una recopilación de datos que sólo a los acérrimos practicantes del culto a Baco les interesaría saber (y discutir por los mismos).
Cada vez que escucho o leo una noticia sobre la implantación de un nuevo record mundial mi mente gira descontroladamente. La curiosidad, asombro y morbo me desbordan como el derrumbe de las 321 197 piezas de dominó que Liu Yang apiló en China, y éste es precisamente mi punto ¿Cómo es que estas personas ordinarias descubren sus sorprendentes habilidades? ¿Cómo fue que Murali K.C. descubrió que es capaz de abrir 68 botellas de cerveza con sus dientes en un minuto? ¿Cuál fue la motivación de Melvin Boothe para decidir tener las uñas más largas del mundo (largo combinado de 9.85m)? Y tal vez, la pregunta  más importante ¿Para qué?
Tal vez no haya una sola respuesta, resulta que hay cientos de records mundiales de naturaleza, digamos, intrigante. Tal vez cada una de estas personas tuvo una epifanía diferente (tal vez algunas ni siquiera gozaron de este bella experiencia) y como resultado de esta vivencia reveladora comenzaron su camino hacia la adjudicación del record.
Pues bien, siguiendo las enseñanzas del venerable Ben Parker “con un gran poder, viene una gran responsabilidad”, exhorto a todos los poseedores de una marca mundial a que utilicen sus habilidades en beneficio de toda la humanidad. Me dirijo a ustedes, ejemplos de templanza, virtud y obstinación, a que formen “La Liga de los Justicieros Guinness” (LJG). Este asombroso conglomerado de talentos tendrá por objeto poner a disposición de los desvalidos, malaventurados, víctimas de las circunstancias y lerdos, sus capacidades sobrehumanas con el fin único de ayudar desinteresadamente.

Pero ¿Cómo puede la LJG ayudar a los desamparados? Para eso, la LJG contará con un igualmente asombroso departamento de logística, que convoque a los justicieros que poseen las habilidades que cada emergencia necesite, con un corto tiempo de respuesta, y resultados avasalladores.



Escenario 1:
El Sr. Deberino Constante se dirige a una institución bancaria con el objetivo de realizar un depósito y mitigar alguna de sus ahogadas tarjetas de crédito. Al entrar al banco, comienza su travesía por el pequeño laberinto que confunde y fastidia a los clientes, y después de esperar 15 min está a punto de pasar a la ventanilla cuando… ¡Un apagón!
La histeria se generaliza y las personas, preocupadas por su dinero y por el tiempo que han invertido alineados en la retahíla de personas, exigen a las personas en las ventanillas ser atendidas y que sus transacciones permanezcan; son las fechas de corte (último día de pagos) y no pueden permitir que los intereses se acumulen en sus deudas. La intensidad de los reclamos crece y el Sr. Deberino está a punto de atizar una ventanilla con uno de los soportes del pequeño laberinto cuando, de pronto, una niebla aparece junto con un sonido de fanfarrias. Son dos miembros de los LJG:

★ Chen Ranran,  capaz de hacer hasta 8 operaciones mentales de 120 dígitos en un minuto.
★ Jayashimha Ravirala, capaz de memorizar una secuencia numérica de hasta 264 dígitos en 1 minuto.
★ Mariusz Pudzianowski, el hombre que ha ganado la competencia del “Hombre más fuerte del mundo” en 5 ocasiones (cantidad record).

Raudos calman a las personas, en especial Mariusz, y comienzan a recibir las operaciones bancarias de cada cliente de forma eficiente, recordando cantidades y cuentas, recibiendo dinero y regresando “el cambio” en menos de 1 minuto por operación. Cuando que el poder eléctrico regresa a la sucursal, nuestros justicieros dictan a un operador de caja cada una de las operaciones realizadas, sin perder pesos ni centavos, sin confundir cuentas, permitiendo al Sr. Deberino continuar con su penosa y larga serie de pagos hasta ver el fin de sus deudas… O su vida, lo que se acabe primero; pero eso sí, sin perder la oportunidad de hacer su pago puntual ese día.

Escenario 2:
Un Cheff joven y de cabello engomado, el Licenciado en Gastronomía Nacho Estufas, ha adquirido el compromiso de servir el desayuno anual del “Grupo de los Veganos Potosinos”, una asociación que, sorprendentemente, cuenta con 250 miembros. El día del evento, parece que nuestro joven Cheff ha tropezado, abierto y desparpajado la caja de Pandora: los distribuidores van retrasados, los cocineros y meseros sufren de diversas desaventuranzas menores y no se presentarán a laborar, además de que el jardín en el que se ha dispuesto el evento está lleno de mosquitos por las lluvias. El joven Chef está desolado, estresadísimo, con el oneroso compromiso de preparar y servir el desayuno anual al grupo de veganos. En eso, recuerda que posee el número internacional de la LJG, y al llamar describe su crítica situación. En instantes, un helicóptero aparece en el cielo, y sendas cuerdas permiten el descenso a rápido de un escuadrón de élite, son los justicieros Guinness:

★ Ashrita Furman, capaz de fragmentar 99 plátanos en un minuto con sus manos desnudas.
★ Tsurugi Genzou, capaz de cortar en un minuto, 28 manzanas en el aire con ayuda de su espada.
★ Leonardo D´Andrea, capaz de destrozar 10 sandías con su cabeza en 16 segundos.
★ Ashrita Furman, capaz de quebrar 118 pepinos en un minuto.

Este grupo de valientes preparará una ensalada de frutas (sí, el pepino es una fruta) digna de los veganos potosinos, y lo harán ¡¡En 1 minuto!! Pero ahí no termina, como apoyo adicional se presenta la familia Kundin, los poseedores de la colección de platos souvenir más grande del mundo (621 de ellos), que además ayudarán en el servicio. Y por último, pero muy importante, Henri Pellonpää coronará el evento con su increíble habilidad de matar 25 mosquitos en un minuto, manteniendo a los comensales veganos libres del ataque de estos hematófagos diminutos.
Así, la LJG ha salvado el pellejo del Cheff Estufas, y el desayuno anual de los veganos potosinos.

Escenario 3:
Un grupo de ingenieros, científicos, empresarios y curiosos asiste al congreso nacional de tecnologías limpias. Todo tipo de representantes se hacen presentes en el evento:  promotores de paneles solares, constructores de molinos de viento, defensores del poder geotérmico, transformadores de biomasa, líderes de proyectos para la generación de hidrógeno y biogás, que se dieron el lujo de llevar un par de vacas (sí, unos vacunos) para analizar el potencial de sus heces en el mercado de los bioenergéticos.
El objetivo del congreso es generar propuestas para tener un México limpio, que utilice sus recursos de forma responsable, sustentable. Llega la hora de la conferencia magistral, una que será la cumbre del foro para expresar ideas, establecer alianzas, proponer directrices. Antes de empezar, el receso para tomar café tiene lugar y cuando sale la marabunta de cafetaleros resulta que hay café, hay azúcar… pero no leche ¡Oh, la angustia! Todos están exhaustos, ya no pueden pensar, y la cafeína haría maravillas por su poder de raciocinio y deducción, pero… ¿Cómo consumir café sin su respectiva dosis de leche? Es inaudito. La conferencia magistral será un rotundo fracaso y no habrá ideas eficientes ni lógicas para llegar al México del futuro. De entre la multitud, un grito de batalla hace titilantes corazones: ¡Por nuestro record, ayudar al mundo! La conmoción se manifiesta y aparecen dos gallardos justicieros de la liga Guinness:

★ José María Serna Férnandez, capaz de ordeñar 35.5 litros de leche en 30 minutos.
★ Ilker Yilmaz, capaz de lanzar un chorro de leche de casi 280cm con su ojo.

Rápidamente José María arrima un banquito a una de las vacas que los entusiastas del biogás hicieron favor de llevar, y comienza a ordeñar con un movimiento de dedos que haría verde de la envidia Chen Kai, el prestidigitador. La leche va siendo depositada en vasos desechables e Ilker comienza a usar su talento para lanzar certeros chorrillos de leche fresca a los vasos de poliuretano sostenidos por las manos de los cafetaleros desvalidos. Con admiración, agradecimiento y un poco de asco, los asistentes toman su café y renuevan sus fuerzas. Momentos después la cumbre ha comenzado y el flujo de ideas no se hace esperar. Nuestros justicieros desaparecen con una sonrisa de satisfacción; han salvado la cumbre de las tecnologías limpias y México tendrá un futuro digno de sus habitantes.




Así, conmino a los poseedores de un record Guinness a formar esta Liga Justiciera que ayudará a la humanidad en las condiciones más diversas e inimaginables, y me comprometo a agradecer su asistencia, así como a prodigar mi aprecio por su altruista agrupación. Despidamos por ahora a la liga con su lema: ¡Por nuestro record, ayudar al mundo!

lunes, 2 de septiembre de 2013

Propuesta de procedimiento de Cronometría y Alatoriedad verbal en actividades recreativas

Los infantes son criaturas extraordinarias, de un pragmatismo admirable. Los párvulos gustan de divertirse en grupo y, como en toda convivencia, el diseño y acatamiento de normas es necesario para mantener la armonía. Así, dos actividades altamente socorridas en estas tertulias deben ser estipuladas en procedimientos generalizados que aseguren la equidad entre los participantes; estas actividades son: la cronometría verbal y un sistema de selección aleatoria.



1. Cronometría verbal.
Una herramienta sumamente útil para la mayoría de nosotros es el tiempo. No hablo del tiempo como la cuarta dimensión, lineal, intransigente y relativo a la velocidad; hablo del mundano y vulgar concepto del horario; las horas, los minutos y, particularmente, los segundos.
¿En qué ocasiones resulta útil medir los segundos? Bueno, más allá de las competencias (como en los 50m estilo libre en natación donde 0.03 segundos deciden al ganador) y de los registros para establecer records mundiales (como romper 40 sandías con la cara en 58 segundos), hay situaciones donde es útil medir el tiempo sin necesidad de observar un reloj, por ejemplo: generar un periodo de gracia para ocultarse, determinar la velocidad de respuesta de un adulto ante un desmán, tomar un descanso entre series durante el ejercicio físico (30-40seg), mezclar en un vortexeador mecánico muestras de laboratorio (3-150seg), estimar la velocidad con que viene un auto en la carretera (1km en 30-40seg), entre otras.
De aquí la utilidad de medir el tiempo soslayando el uso de un dispositivo cronométrico, preferentemente en segundos. Una estrategia es utilizar una frase/palabra entre los numerales de los segundos, que tome aproximadamente 1 segundo en decirse; un ejemplo es "mil ciento". El ejercicio es sencillo, para contar cinco segundos, uno recitará: mil ciento uno mil ciento dos mil ciento tres mil ciento cuatro mil ciento cinco. Nótese que, aún cuando he enumerado elementos, no he agregado comas entre ellos, esto es por la forma en que deberá leerse la fórmula, de corrido, sin pausas. Esta fórmula es útil, hasta que se los numerales comienzan a ser más largos de dos sílabas, es decir, sólo sirve hasta el quince. A partir del dieciséis, los números son de tres o más sílabas y la fórmula comienza a desfasarse de la cronometría de los segundos; esto es, rezar mil ciento cincuenta mil ciento cincuenta y uno mil ciento cincuenta y dos mil ciento cincuenta y tres mil ciento cincuenta y cuatro mil ciento cincuenta y cinco toma 6.34 seg y no 5 seg, ergo, la fórmula se ha arruinado. Cuando se cuenta hasta el minuto (60 seg) esta fórmula se desfase hasta por 13 seg, es decir, contamos minutos de 73 seg, que nos inducirá a un cálculo devastadoramente erróneo.
Una nueva estratagema ha de diseñarse. Una aproximación es contar únicamente hasta el treinta y volver a empezar, tantas veces se necesiten para llegar al tiempo que se necesita, pero esta doble cuenta mental puede inducir errores. Otra aproximación es mantener el número de sílabas cercano a una constante, digamos 5, por ser las contenidas en la fórmula "mil ciento uno". Así, tomemos una frase que pueda recortarse sin perder mucho sentido como "amaré al", y apliquemos según el número de sílabas que tenga cada número:
- amaré al uno amaré al dos amaré al tres, ya que estos tienen una o dos sílabas.
- amaré once amaré doce amaré trece, ya que tienen dos sílabas.
- ama veintiuno ama veintidós ama veintitrés, ya que tienen tres sílabas.
- a treinta a treinta y uno a treinta y dos a treinta y tres, porque son largos de decir, aún teniendo tres silabas.
- cuarenta y uno cuarenta y dos cuarenta y tres, ya no requieren sílabas adicionales porque son muy largos.
¡¡Pero todo esto es muy confuso y totalmente impráctico!! la simpleza y facilidad de contar los segundos verbalmente se pierde de tajo cuando se intenta un sistema tan complejo.
Sin embargo, para los contadores verbales de todo el mundo, hay una opción. El conteo verbal se hace muy preciso en otros idiomas, sépase que no es el francés, el koreano y mucho menos el alemán. Es el idioma nativo de H.P. Lovecraft, el manido y comercializado inglés. Verán, mis vecinos del norte tienen numerales de dos o tres sílabas, muy constantes, y usualmente utilizan la fórmula del "Mississippi". Así, el conteo de los segundos verbales se hace muy homogéneo al contar en inglés:
- one Mississippi two Mississippi three Mississippi
- eleven Mississippi twelve Mississippi thirteen Mississippi
- twenty Mississippi twenty one Mississippi twenty two Mississippi
- fifty Mississippi fifty one Mississippi fifty two Mississippi
Fascinantemente, el conteo de los segundos verbales en este sistema es bastante exacto, y permite llegar al minuto sin problemas.
El koreano es otro idioma candidato para el conteo de numerales, ya que sus números suelen pronunciarse en dos o tres sílabas, el inconveniente es que no es tan popular en la población común como para que su uso se popularice.

2. Sistema de selección aleatorio
La selección aleatoria es un procedimiento común cuando un elemento o persona ha de ser elegido dentro de un conjunto. Esta selección puede tener connotaciones positivas (como ser el primero en consumir algún alimento) o negativas (como el que será el "salero"). En cualquier caso, el diseño del experimento aleatorio es deseable porque genera la atmósfera de equidad que promueve la armonía en el grupo.
El sistema de selección aleatoria que más concurre entre los párvulos es el denominado "de tín marín". Este proceso de selección consiste en apuntar digitalmente a cada elemento del grupo en una sucesión congruente mientras un sonsonete de extensión variable se recita, aquel elemento que resulte indicado cuando el pregonero termine su cantaleta será el elegido. Si bien esta fórmula resulta en la mayoría de las ocasiones, demostraré que es un método más bien determinístico, por lo que no posee un carácter aleatorio como tal.
Los versos estriban de la siguiente manera: 

De tín marín de do pingüé,
Cúcara MácaraTítere fue,
Yo no fui Fue Teté,
Pégale, pégale que ella merita fue.

Algunos usuarios suelen añadir estrofas adicionales, pero se verá que este es un intento fútil por incrementar la ilusión de aleatoriedad.
Si se observa la fórmula, cada uno de estos versos agudos provee un número único de elementos elegibles, quiero decir, imaginemos que se hace el procedimiento habitual y que cada individuo en el grupo se denota con un número, y que 4 es el número total de individuos en la selección. Al utilizar el sistema del "tin marín" ocurre lo siguiente:

De tin, marín, de do, pingüé,
     (1)       (2)       (3)       (4)
Cúcara, Mácara, Títere fue,
 (1)         (2)      (3)       (4)
Yo no fui Fue Teté,
     (1)  (2)  (3)   (4)
Pégale, pégale que ella merita fue.
 (1)       (2)           (3)       (4)     (1)

Cada verso de este cántico permitirá apuntar a los cuatro miembros del grupo, excepto por el cuarto verso agudo que permite la elección de 5 miembros. Se observa que no importa cuántos versos se digan, siempre se elegirán 4 elementos por verso y un quinto en el último, dando un total de 17 elementos elegibles en el cántico. Así, el elemento elegido siempre será el módulo de 17 y el número de miembros del grupo, y el “ganón” será el residuo (módulo) de la división. La aplicación de este análisis es directa:
-      Para un grupo de 4 miembros, el elegido será: 17/4 = 4 y sobra 1, en aritmética modular: 17 (mod 4), el elegido será el número 1.
-      Para un grupo de 5 miembros, el elegido será: 17/5 = 3 y sobran 2, es decir 17 (mod 5), el elegido es el número 2.
-      Para un grupo de 12 miembros, el elegido será 17 (mod 12) que es el número 5.
Así, se revela que el procedimiento del “tin marín” es en realidad determinístico, y quien lo realiza puede manipular el resultado fácilmente dependiendo de dónde empiece a contar a los miembros al iniciar el cántico. Verbigracia, un grupo de 8 participantes desea jugar los encantados asiático-mexicanos (chinos, por aquello de las susceptibilidades). Quien sea elegido por el contador del “tin marín” será el que intente “encantar” a los demás. Así, si el contador comienza contándose a sí mismo 17 (mod 8) es 1, por lo que él mismo será el elegido, cosa que tal vez quiere evitar. Así, comenzará a contar a quien no sea santo de su devoción, para estigmatizarlo intencionalmente, pretextando la ilusión del azar que rodea al concepto del “tin-marín”.
Una forma sencilla y efectiva de aportar un verdadero fondo aleatorio al proceso de selección, recomiendo se digan todos los nombres o apodos de los presentes (sólo primer nombre) en sílabas, seleccionando en cada una, un miembro del grupo. Por ejemplo: Valeria, Cristina, José Luis, Héctor, Luz María y Manuel están dispuestos a jugar al escondite. Realizará la cronometría quien resulte elegido por el sistema de selección aleatorio. Dado que son 6 elementos, por el sistema del “tin marín” rápidamente se sabe que el elegido será 17 (mod 6) que es el número 5, mientras que por el sistema de los nombres, tomará más tiempo realizar este estimado, tiempo suficiente para realizar la operación sin que se alcance a determinar quién será el elegido de antemano, que en este caso, sería el número 1 (Va-le-ria-Cris-ti-na-Jo-sé-Héc-tor-Luz-Ma-nuel). Recomendación adicional: será más aleatorio y divertido si se invita a jugar un crío de quien se desconozca el nombre.


Y habiendo reforzado las herramientas básicas del juego infantil, les deseo felices juegos, llenos de una metodología lógica y matemáticamente sustentada.