“Pero ¿Cómo puede alguien verse hostigado por una falta de ortografía verbal?”. “¿Acaso vivimos en un mundo donde, a manera de historieta, globos de texto flotan sobre nuestras cabezas indicando nuestros comentarios cotidianos? Y ¿Acaso dichos globos presentan nuestras infames faltas ortográficas o semánticas?” se preguntará algún lector ávido de cuestionar aquello que se le presenta; y con toda validez, he de agregar. Pues es cosa fácil, aclaro, violentar a la dama de la lengua oral. No tiene mayor dificultad hacer que la ingeniosa representación que evoca a la fémina del idioma se sonroje, agite rápidamente su abanico para recuperar un aliento inexistente, y al final dejarla ofendida, con un sentimiento de dejadez y asco por ella misma (¡¡Que gráfico!!). O mejor aún, visualizo el esquelético cadáver del manco de Lepanto retorcerse como babosa con sal, moviendo su mandíbula al intentar gesticular algún grácil insulto de indignación, imprecaciones del más allá, que fustiguen los oídos del lejano profanador de la sagrada lengua española (ahora también castellana). Semejantes ultrajes son eventos tan casuales que, generalmente, brotan furtivos de nuestras bocas, emulando bíblicos sapos y culebras, sin que detectemos la menor evidencia de la perpetración que hemos cometido.
Habiendo creado suficiente expectación, es momento de entrar en materia con una serie de ejemplos coquetos, cuyo origen poseen la más intrigante creatividad. Además, me he tomado la libertad de incluir algunas notas instructivas.
- Absceso de tos: Supuración severa con sonido tusivo.
- Anficionado: Aquellos fanáticos de los deportes que son capaces de respirar tanto dentro como fuera del agua. No hay que cerrarse a las posibilidades de descubrir nuevas especies… de aficionados, claro.
- Chors: Inicialmente concebidos como una prenda de vestir para deportistas, encuentra ahora su mayor aplicación en los tugurios nocturnos, por las jovensitas en edad casadera.
- Cominzuras: Aristas de algunos orificios bucales generalmente acomplañados de alguna formación espumosa blanquecina.
- Deagonal: Línea que viaja de un vértice al opuesto en una figura geométrica, en estado agonizante.
- Erupto: Ventosidad expulsada por la tráquea acompañada de magma y ceniza.
- Especies (al condimentar): Trozos de diversos seres vivos que comparten reino, filo, clase, orden, familia y género, que se agregan para sazonar los alimentos.
- Esperiencia: De gran similitud a la experiencia, este conocimiento parte de esperar pacientemente.
- Fierro (referido al elemento químico): Elemento químico similar al hierro, pero que pertenece a un maestro (posiblemente mecánico), el cual acostumbra denotar su posesión sobre ellos.
- Indentificación: Credencial o licencia que incluye las huellas dentales de un individuo. Probablemente usada para dar con la identidad de algún comilón compulsivo.
- Inectitud: Mezcla de ineptitud e inexactitud. Completamente indeseable en un empleado.
- Inlógico: Asunto o evento que está dentro de lo esperado o lógico (in-lógico).
- Joqueis: Alimento distribuido en pequeños comercios ambulantes en ferias y fiestas patronales. Están hechos de masa cocida en una plancha o sartén, y pueden acompañarse con cajeta, leche condensada o mermelada.
- Ogni: Objeto “golador” no identificado.
- Panquidermo: Elefante que utiliza pantalones.
- Percin: Perforación atraviesa la epidermis o cartílago de un naco.
- Rascazón: Dícese del escozor que se presenta en la región norte del país. En el sur, es conocido como pincazón.
- Satanizar (referido a sanidad): Actividad que pretende ahuyentar algún virus, bacteria o parásito al rezar letanías en orden inverso, o desperdigando sangre de carnero. Esta práctica busca ofender las creencias religiosas de los causantes de diversas enfermedades.
- Satinizar (referido a sanidad): Cubrir con satín antiséptico alguna superficie; este novedoso recubrimiento proporciona al usuario sanidad y suavidad.
- Salú (dicho después de un estornudo): Deseo verbal de una recuperación tan pronta y expedita que no alcanza a terminar la palabra “salud”.
- Suchis: Alimento japonés similar a un maki, pero que sabe a “fuchi”.
- Transeunte: Persona que disfruta de trasladarse de un lugar a otro caminando, pero que también gusta hacer transacciones ilícitas (transas).
- Yelo: Sea la forma oral de la palabra “hielo”. De seguro se ha observado como sin ninguna conmiseración desparpajamos yelo en cualquier tipo de bebida, o lo solicitamos en diversos tugurios con desesperación, ya que a nadie le gusta el “refresco” caliente.
- Yerva: Hervor que se alcanza al preparar una infusión con hojas de alguna planta aromática.







