miércoles, 9 de septiembre de 2009

De las bofetadas al leguaje, o el revolcamiento sepulcral de Miguel de Cervantes

Me he encontrado en diversas conversaciones donde, sorpresivamente, aparece el antiguo coco del lenguaje, ese ciclópeo monstruo acéfalo que roba nuestra dignidad de narradores, mancilla nuestras misivas y llena de arrebatos pueriles nuestros más serios comunicados. Sí gente, hablo de las faltas de ortografía.
Pero ¿Cómo puede alguien verse hostigado por una falta de ortografía verbal?”. “¿Acaso vivimos en un mundo donde, a manera de historieta, globos de texto flotan sobre nuestras cabezas indicando nuestros comentarios cotidianos? Y ¿Acaso dichos globos presentan nuestras infames faltas ortográficas o semánticas?” se preguntará algún lector ávido de cuestionar aquello que se le presenta; y con toda validez, he de agregar. Pues es cosa fácil, aclaro, violentar a la dama de la lengua oral. No tiene mayor dificultad hacer que la ingeniosa representación que evoca a la fémina del idioma se sonroje, agite rápidamente su abanico para recuperar un aliento inexistente, y al final dejarla ofendida, con un sentimiento de dejadez y asco por ella misma (¡¡Que gráfico!!).
O mejor aún, visualizo el esquelético cadáver del manco de Lepanto retorcerse como babosa con sal, moviendo su mandíbula al intentar gesticular algún grácil insulto de indignación, imprecaciones del más allá, que fustiguen los oídos del lejano profanador de la sagrada lengua española (ahora también castellana). Semejantes ultrajes son eventos tan casuales que, generalmente, brotan furtivos de nuestras bocas, emulando bíblicos sapos y culebras, sin que detectemos la menor evidencia de la perpetración que hemos cometido.
Habiendo creado suficiente expectación, es momento de entrar en materia con una serie de ejemplos coquetos, cuyo origen poseen la más intrigante creatividad. Además, me he tomado la libertad de incluir algunas notas instructivas.

  • Absceso de tos: Supuración severa con sonido tusivo.
  • Anficionado: Aquellos fanáticos de los deportes que son capaces de respirar tanto dentro como fuera del agua. No hay que cerrarse a las posibilidades de descubrir nuevas especies… de aficionados, claro.
  • Chors: Inicialmente concebidos como una prenda de vestir para deportistas, encuentra ahora su mayor aplicación en los tugurios nocturnos, por las jovensitas en edad casadera.
  • Cominzuras: Aristas de algunos orificios bucales generalmente acomplañados de alguna formación espumosa blanquecina.
  • Deagonal: Línea que viaja de un vértice al opuesto en una figura geométrica, en estado agonizante.
  • Erupto: Ventosidad expulsada por la tráquea acompañada de magma y ceniza.
  • Especies (al condimentar): Trozos de diversos seres vivos que comparten reino, filo, clase, orden, familia y género, que se agregan para sazonar los alimentos.
  • Esperiencia: De gran similitud a la experiencia, este conocimiento parte de esperar pacientemente.
  • Fierro (referido al elemento químico): Elemento químico similar al hierro, pero que pertenece a un maestro (posiblemente mecánico), el cual acostumbra denotar su posesión sobre ellos.
  • Indentificación: Credencial o licencia que incluye las huellas dentales de un individuo. Probablemente usada para dar con la identidad de algún comilón compulsivo.
  • Inectitud: Mezcla de ineptitud e inexactitud. Completamente indeseable en un empleado.
  • Inlógico: Asunto o evento que está dentro de lo esperado o lógico (in-lógico).
  • Joqueis: Alimento distribuido en pequeños comercios ambulantes en ferias y fiestas patronales. Están hechos de masa cocida en una plancha o sartén, y pueden acompañarse con cajeta, leche condensada o mermelada.
  • Ogni: Objeto “golador” no identificado.
  • Panquidermo: Elefante que utiliza pantalones.
  • Percin: Perforación atraviesa la epidermis o cartílago de un naco.
  • Rascazón: Dícese del escozor que se presenta en la región norte del país. En el sur, es conocido como pincazón.
  • Satanizar (referido a sanidad): Actividad que pretende ahuyentar algún virus, bacteria o parásito al rezar letanías en orden inverso, o desperdigando sangre de carnero. Esta práctica busca ofender las creencias religiosas de los causantes de diversas enfermedades.
  • Satinizar (referido a sanidad): Cubrir con satín antiséptico alguna superficie; este novedoso recubrimiento proporciona al usuario sanidad y suavidad.
  • Salú (dicho después de un estornudo): Deseo verbal de una recuperación tan pronta y expedita que no alcanza a terminar la palabra “salud”.
  • Suchis: Alimento japonés similar a un maki, pero que sabe a “fuchi”.
  • Transeunte: Persona que disfruta de trasladarse de un lugar a otro caminando, pero que también gusta hacer transacciones ilícitas (transas).
  • Yelo: Sea la forma oral de la palabra “hielo”. De seguro se ha observado como sin ninguna conmiseración desparpajamos yelo en cualquier tipo de bebida, o lo solicitamos en diversos tugurios con desesperación, ya que a nadie le gusta el “refresco” caliente.
  • Yerva: Hervor que se alcanza al preparar una infusión con hojas de alguna planta aromática.

domingo, 19 de abril de 2009

La influencia de los animales en la vida moderna o De las raíces primitivas de la sociedad consumista


Ir al supermercado es toda una experiencia. No sólo por los asegunes que implica la operación, tales como: encontrar estacionamiento, esquivar a los franeleros y a los vendedores de tarjetas de crédito, ser atendido de malagana por los dependientes (principalmente en la sección de carnes y embutidos), el temor de la cuenta en dos o tres dígitos aún comprando lo indispensable, el embolsado ilógico-caótico-voluntarioso-maldoso de los cerillitos, etc… A mi parecer, lo más interesante es la extraña y maravillosa relación entre los animales y los productos que consumimos ¿A qué me refiero? Tomemos un producto, por ejemplo, los cereales. Existen muy diversos tipos de cereales, y casi todos ellos exhiben un animal en su presentación. El animal y la naturaleza del producto, parecen no tener ninguna relación. No me explico qué parte de un tigre podría estar representada por una zucarita – ¿caspa tal vez? – ni qué aberrante secreción de un elefante se emula en un chococrispy… Lo que sí puedo asegurar es que he observado los comportamientos más bizarros dentro de las promociones televisivas de dichos alimentos. He aquí un análisis profundo de la compleja psicología de las mascotas de los cereales en televisión:
  • El tigre Antonio: Este sujeto, también conocido como “Tigre Toño”, pasa su día incitando a los niños a incrementar su rendimiento en los deportes y otras actividades (nótese, todas de naturaleza deportiva) al consumir un plato de grrrrriquísimas zucaritas. Los menores ven sus habilidades aumentadas por el consumo del producto, es decir, el tigre Toño es una especie de distribuidor de esteroides anabólicos que hacen a los deportistas de menor edad incrementar su rendimiento. Estos deportistas caen en el consumo de dicha droga por la falta de padres, entrenadores o cualquier guía adulta en su vida (ya que éstos nunca han aparecido).
  • Melvin el elefante africano: Melvin utiliza niños para hacer todo tipo de tares denigrantes y exhaustivas, como atrapar criminales, operar submarinos, etc. Los alimenta sólo cuando éstos pueriles obreros han perdido la fuerza y las energías para seguir con sus explotadoras labores. Me recuerda la historia de la morsa y el carpintero, en Alicia en el país de las maravillas, una interesante alegoría del capitalismo.
  • Sam el tucán: Esta colorida ave maneja un hogar disfuncional donde, sin poseer esposa o pareja, posee una personalidad y carácter espantadizo, con esbozos de matrona. A mi parecer, Sam el tucán, es el tío raro amalgama de solterón-solterona que ha pasado la vida de solterón cuidando a los hijos que sus parientes van a aventarle por no tener nada mejor que hacer. Sam se encarga de tres sobrinos al parecer abandonados por sus padres. Esta familia disfuncional es maltratada constantemente por el aroma o color de los froot-loops: Pueden ser arrojados por un arcoiris, suspendidos en el aire por un froot-loop de algún nuevo sabor, sufrir secuestros o robos a manos de villanos seducidos por dicha esencia que, a mi gusto, parece tener una malignidad nata y ninguna fidelidad hacia la familia de los tucanes.
  • El conejo Trix: Este adicto frustrado busca incesantemente consumir el producto que promociona ¿Qué extraña deuda kármica ha caído sobre el conejo de Trix para no permitirle nunca consumir su adorado cereal? ¿Por qué el universo ha decidido atormentar a este miserable conejo? Esto podría considerarse crueldad contra los animales, ya que los niños no tienen ningún reparo al consumir el codiciado y colorido cereal frente al conejo. Esta actividad genera niños envidiosos y desconsiderados con las necesidades de los demás.
  • El conejo Quick: Este es el único animal que consume el cereal en cuestión (curioso, ¿Cierto?). Pienso que al consumir él mismo el producto que comercializa, envía una inconsciente señal de confianza a los espectadores, donde muestra que el consumo del producto es seguro y sin consecuencias… Sin embargo, las actividades en las que dicho conejo implica a los infantes son, siempre, de naturaleza delictiva. El conejo incita a la desobediencia cuando lleva cereal Quick a los niños castigados en sus habitaciones; incita al robo cuando extraen de bóvedas y alacenas las cajas de esférico cereal; en general, el conejo Quick aparente ser un animal amable y alegre, cuando en realidad es un ser vil, manipulador y execrable que dará la espalda a sus lacayos cuando sean descubiertos por cualquier autoridad.
La lista puede ser interminable, ya que cada cereal posee senda mascota, sin embargo, creo que punto ha quedado demostrado. Existen muchos otros productos que pueden caer en este análisis: Los pingüinos son utilizados en diversos productos, así como los gallos, reptiles, diversos animales de granja (muchos de ellos antropomorfos) e incluso híbridos humano-caricatura, como el famoso caso de Francisco Pantera, adolescente adicto a los esteroides.
No es de mi interés enviar un mensaje de salud o activismo sobre estas imágenes que se envían todos los días a los consumidores, sólo me parece interesante la disfuncionalidad que los publicistas creen que encontramos admirable y encantadora.

Fig. 1: Tigre, "Toño", Antonio: posible distribuidor de anabólicos infantiles.

Fig. 2: Sam el Tucán, sospechoso de trata de blancas.
Fig. 3: Conejo Trix, miserable y frustada criatura adicta.

sábado, 18 de abril de 2009

El misterio del calzado eléctrico o De la ecumene encerrada en cada cabeza


Alguna vez caminaba por la calle y llegó a mi atención un fenómeno que he conocido desde la infancia. Todos lo hemos presenciado, ya sea en su origen o sus consecuencias. Este acaecimiento, y lo aseguro implacablemente, ha ocupado nuestra mente aunque fuere por unos segundos. Diversas teorías se han generado para tratar de explicar el origen, tal vez tantas teorías como observadores. Esperando que este largo preámbulo haya generado la expectación necesaria, entraré en materia: ¿De dónde vienen los tenis colgados en los cables de la luz?

Verán, cuando era yo un amasijo de puerilidad e ilusión, observé por primera vez un par de tenis colgados en cierta línea eléctrica por casa de mi abuela materna. La zona en la que mi abuela vivía era, en realidad, un barrio de antigüedad donde una podía sentirse viajar a través del tiempo por un invisible hoyo de gusano a la infancia de mi madre, con toda la rudimentaridad que esto implica. Cuando observé al calzado suspendido de la línea eléctrica, generé un pensamiento inmediato que intentó satisfacer la curiosidad humana con una lógica infantil… Mi conclusión fue: “Los zapatos están colgados ahí porque se mojaron y tienen que dejarlos al sol para que se sequen”. Claro que mi perspicacia no llegó muy lejos cuando la pregunta “¿Cómo los bajarán?” mutiló de lleno mi hipótesis. Sin embargo, la atención de un niño es pequeña y, cual mapache, algo brillante distrajo mi atención (suceso que me sucede a la fecha).

Años después (bueno, décadas) he retomado esta reflexión y descubrí dos posibles razones.

  • Algún maloso ha despojado de su calzado a un incauto y lo lanzó, amarrado por las agujetas, hacia la línea eléctrica. Esto es con el sólo propósito de generar un emblema de su maldad, visible para todos aquellos que transiten por ahí. Una especie de faro de Alejandría del pandillerismo.
  • Cuando un par de zapatos ha cumplido su ciclo de vida, su dueño decide dejar su huella en el mundo. Al lanzar los zapatos al alambrado, un legado ostentoso es creado para que aquellos que pasen, piensen “Aquellos zapatos fueron lanzados por Teofilito… Que admirable es ese muchacho.” Bueno, aclaro que lo anterior sólo sucede en la cabeza del autor de la travesura, porque en la cabeza de los espectadores, los zapatos generan una hipótesis diferente a su existencia (propósito aclaratorio de este texto).

Después de comentar esta teoría con otras personas, se me han propuesto diversas ocurrencias para la aparición del calzado en las líneas eléctricas:

  • Ropero de trotamundos.
  • Motivación puramente decorativa para la barriada.
  • Emblema representativo que marca el territorio de alguna pandilla; sin embargo, no se aclaró si el número, modelo o color del zapato tenía alguna implicación. Por decir, "la pandilla de los mocasines café número 8" posee un territorio que conlinda con "la pandilla de la zapatilla roja número 3", estos últimos, han estado sufriendo por su elección de calzado, ya que otras pandillas más "botudas" los discriminan ante la feminidad de su emblema.
  • Casa-habitación para aves.
  • Juego de “escondidas” muy cruel.
  • Implemento de deslizamiento sobre línea colgante a la James Bond en región 4.
  • Regalo suicida que escapó del trineo de Santa Claus. NOTA: Resulta interesante pensar que el índice de aparición de los “zapatos colgantes” se incrementa después de las fiestas navideñas. Esto puede señalar que: Hay zapatos nuevos, ó no era el regalo esperado.
  • Si la electricidad es un flujo de electrones, y los electrones brincan de átomo a átomo, es evidente que deberán usar tenis.
  • Indicador de luto mortuorio (especie de variación del moño negro), por aquello de "colgó los tenis".


Como se ha postulado, hay tantas hipótesis como espectadores. No pretendo generar una verdad universal a este respecto, dado que a mi sapiencia, sólo la mente del perpetrador posee la motivación particular por la cual se presenta la colocación del calzado en la red eléctrica. Sin embargo, sí considero que incluso ni el “lanzador de calzado” mismo, está consciente de la motivación de su proceder.


Fig. 1: Especímen, clasificación zapato tenis color blanco, uso medio.


Fig. 2: Pequeña reunión suspendida de congéneres.

jueves, 19 de febrero de 2009

De los cánones de Terpsícore, o el “hágalo usted mismo” de la industria musical

En lo personal, nunca he logrado el fanatismo requerido para recibir con agrado toda creación que provenga de algún ente del medio musical, sea grupo o solista. Ni se diga ponerme al tanto de sus nombres, vidas y milagros… No, para mí la capacidad de permanecer juicioso e imparcial, sin importar qué o quién deba ser evaluado, es fundamental. Pues bien, dentro de este contexto rudo y tajante, comenzaré mi discernimiento.
Después de un análisis profundo, he logrado dilucidar aquellas máximas que han hecho de la industria musical lo que es hoy, sea lo que esto implique. Aquí algunas de las que permiten la nomenclatura de las agrupaciones musicales:
  • Solista pop: Nombre y apellido. Ejemplos: Britney Spears, Justin Timberlake, Ricky Martin, Alejandro Fernández.
  • Agrupación pop juvenil: Una palabra común en una notación rebuscada.Ejemplos: N’sync (en sincronía), Kudai (joven en algún idioma), Timbiriche (juego de mesa).
  • Agrupación no tan juvenil: a) Palabra en otro idioma, b) palabra sin sentido o dejada de la mano de Dios.Ejemplos: Kinky, Moderatto, Zoé, Maná.
  • Agrupación norteña: a) Una animal y una orientación geográfica, b) una propiedad intrínseca de la materia.Ejemplos: Tucanes de Tijuana, Tigres del Norte, Cardenales de Nuevo León, Pesado, Intocable.
  • Interprete de música clásica: Nombre latino con apellido extranjero.Ejemplos: Luis Cobos, Raúl Di Blasio, Luciano Pavarotti.
Una vez que se ha determinado el nombre del (los) intérprete(s) de la melodía a comercializar, se construye dicha melodía. Pareciera que esta etapa es limitante (semejante a un cuello de botella), pero una vez que se han determinado los cánones que normativizan dicha actividad, se encuentra que es realmente fácil. Las reglas se agrupan por género y se presentan a continuación:
  • Género grupero: Describir una ruptura amorosa agregando periódicamente las siguientes palabras: amor, cariño, dolor, soledad.
  • Género pop: Alterne líneas de un cuento de hadas con frases comunes.
  • Género Reguetón: Hable sobre mujeres. De cuántas tiene, de la que no tiene o de cuánto le gusta la que tiene alguien más. Agregue periódicamente sinónimos degradantes para el género femenino o partes genitales.
  • Género Rock: Hable discretamente de lo que le dolió perder a su última pareja, y agregue algunas palabras clave como: metal, rock, guitarra, drogas, alcohol. Adorne con groserías.
  • Género Indi: El ejemplo más claro de este género es la agrupación conocida como Zoé. Para realizar una canción de Zoé, tome un libro de ciencia para niños y mezcle las palabras que en éste aparezcan (galaxia, anémona, luz, gravedad, planeta, lasser, membrana, etc).
  • Género Trova: Tome un poema desastroso y, sin armonizar (esto es importante), agregue música de guitarra, piano y batería.
  • Género Pop: Hable de lo divertido que es salir con las amigas, de los increíble que es la(el) muchacha(o) que le atrae, o de lo difícil que es ser incomprendido por sus adinerados progenitores.
Por último, es muy importante que se tengan presentes las siguientes partes que debe comprender cualquier composición musical actual:
  1. Estrofa.
  2. Coro.
  3. Estrofa.
  4. Coro.
  5. Frase inarmoniosa.
  6. Solo o requinto.
  7. Coro.
  8. Coro.
La estructura anterior es soberanamente importante y habrá de respetarse sin importar el género en el que usted integre su melodía. Ahora, ya que usted ha sido partícipe de las sencillas, pero esenciales, normas que rigen la industria musical, ¡Salga y conquiste el corazón de sus seguidores!

jueves, 22 de enero de 2009

De la epifanía ante el profeta galáctico o el lagarto perdido.

Otro de mis encuentros inexplicables ha sucedido. Agradezco al señor (el dueño de la compañía Motorota) me haya permitido tomar fotografías que documentaran esta vivencia. La evidencia es crucial en estos relatos ya que, son tan inverosímiles que no podrían ser corroborados sin fotografías, video o testigos.

Para variar un poco el giro de mis fantásticos relatos, he decidido aportar una versión Mesiánica (tipo bíblica) a mi encuentro, así como un narrativa ordinaria para aquellos lacónicos y pragmáticos. Aquí mi historia.


Narrativa Mesiánica:


De acuerdo a la religión Zoeiana, y a su principal profeta “León”, Reptiléctric es un ser galáctico que lleva luz y sabiduría a los mortales que permanecemos confinados al esferoide cerúleo que llamamos Tierra. Quiero retomar dos citas importantes de uno de los últimos salmos del profeta León:


Reptiléctric, Salmo I, Versículo 5:

“Reptilectric profeta galáctico,
Mensajero de luz aquí estamos esperándote.”


Reptiléctric, Salmo I, Versículo 9:

“Una mañana en el horizonte bajando por el triangulo del sol, sol…”


Atendiendo a estas dos citas quiero revelar que he tenido una epifanía. Reptiléctric se presentó ante mí, y dijo mi nombre. Apareció sin tapujos, habiendo descendido por el triángulo del sol, y dejando ver toda su magnificencia frente a mí y mi acompañante (una persona ajena a esta religión).
Después de materializarse cerca del cielo, Reptiléctric me pidió lo ayudara a tocar la tierra. De su bocaza abierta emergía un llanto de dolor y dicha. Reptiléctric trajo su mensaje galáctico a mis ojos y se elevó sobre el suelo para permanecer allí. Una epifanía tocó mi corazón, el mensaje de Reptiléctric fue claro, nada existe, todo desaparece. Se desmaterializó cuando yo no miraba. Su mensaje se quedó conmigo y con aquella que conmigo estaba, y observamos el mar sideral cuyas olas rompen a la orilla del templo bajo nuestra piel… Reptiléctric, no me arrepiento de nada.


Narrativa Ordinaria:


Un día estaba con una amiga y en un árbol había una lagartija de plástico. La bajé con una rama y jugué con la lagartija un rato. Tenía un silbato en la boca y chillaba cuando la apretaba. Pensé que a un niño se le había perdido y que igual y se agüitaba. La dejé arriba de un bote de basura y alguien se la llevó antes de que yo regresara.

fig. 1: Reptiléctric bajando por el triángulo de sol
(la lagartija de plástico en el árbol).

fig. 2: Reptiléctric, profeta galáctivo, por cuya bocaza emanaban un llanto de dolor y dicha
(la lagartija de plástico con el silbato en la boca).

fig. 3: Reptiléctric elevado del suelo, prodigando su mensaje de luz y verdad
(la largartija arriba del bote de basura a ver si regresaba su dueño).