jueves, 12 de diciembre de 2013

No dejar al azar lo que se puede calcular hoy, o del peligro de los tahúres.

Hace un par de días, mientras consumía mis alimentos, observé a dos inocentes lanzarse bolillas de papel. El objetivo del juego entre los dos contendientes, era lanzar las bolillas de papel teniendo como meta el espacio entre los dedos de la mano extendida del otro. Jugaron sólo un minuto; una de las participantes no lograba atinar a la meta, y el otro lo logró al primer tiro. En mi mente, una rápida reflexión de desató: ¿Cuál será la probabilidad de atinar a la meta?

Dado lo anterior, comencemos por mi mano (fig. 1). Para determinar la probabilidad de que una esférula de papel pase por el espacio entre mis dedos al ser lanzada, hay que tener en cuenta que el experimento (lanzamiento) puede presentar tres posibles resultados:

i) Que la esférula choque contra la palma de la mano o los dedos, lo que se considera un tiro no-exitoso.

ii) Que la bolilla pase por el espacio entre los dedos, lo que se considera un tiro exitoso.

iii) Que el esferoide pase por el espacio alrededor de la mano, que no se encuentre entre los dedos, es decir, no atinar a la meta, ni a darle a la mano. Lo que se considera un tiro no-exitoso y embarazoso.

Para determinar la probabilidad que tiene la bolilla de generar cada uno de los resultados anteriores, es posible hacer una aproximación simplemente determinando el área que cada uno de estos resultados ocupa físicamente. Así, simplificaremos los cálculos haciendo suposiciones: a) La probabilidad de que la esfera caiga en cualquiera de los tres resultados debe ser la misma (evento estocástico); b) El área proyectada por la bolilla de papel es un círculo perfecto de 1cm2; c) El área total disponible para el tiro es un círculo de 24cm de radio centrado en la base de la tercera falange proximal.

Con las suposiciones anteriores, y la ayuda de una cuadrícula (fig. 2), podemos determinar que el área total disponible para el tiro es 1809.55cm2, el área que ocupa la mano (mí mano en la imagen) es 531cm2, y que el área disponible para realizar el tiro exitoso (la suma de los espacios entre cada par de dedos) es 145.5cm2. Y por la simple división de las áreas encontramos la probabilidad de cada evento:

i) Que la bolilla choque con la mano: 29.34%.

ii) Que la esférula pase por los huecos considerados la meta: 8.04%; Desglosado en las siguientes probabilidades: espacio entre meñique y anular: 2.29%; espacio entre anular y medio: 1.27%; espacio entre medio e índice: 2.32%; espacio entre índice y pulgar: 4.45%.

iii) Que el esferoide pase por el espacio vacío alrededor de la mano, que no es la meta (tiro vergonzoso): 62.62%.

Parece que el evento del tiro vergonzoso es el más probable. Supongo que ésta fue la razón por la que la contendiente abandonó la partida, probablemente apenada. Además, los resultados muestran que el jugador que anotó en el primer tiro incurrió en uno de dos comportamientos:

A) Era un tahúr descorazonado que buscaba hacer caer a la muchacha en un juego que él conocía bien. Así tendría la ventaja y eventualmente pasaría el juego de simple diversión a un evento de apuesta. El objetivo de tahúr era, posiblemente, despojar de efectivo, joyas e incluso la dignidad como persona de la jugadora. Probablemente dilapidaría sus ganancias malhabidas con mujeres de moral distraída, vicios y parrandas.

B) El jugador logró un evento poco probable por mera significación estadística (tuvo un chiripazo).


Revisado lo anterior, aconsejo hagan unos pequeños números para estimar su posibilidad de éxito antes de involucrarse en actividades donde el azar no les favorezca.


Fig. 1: Mi mano.



Fig. 2: Cuadrícula de mi mano para determinar el área que ocupa mi mano y el área que ocupa la meta.

sábado, 14 de septiembre de 2013

La Liga de los Justicieros Guinness

Si bien el libro de los records Guinness comenzó como un esfuerzo publicitario de una cervecera para poner fin a las discusiones entre los álgidos bebedores ingleses e irlandeses, hoy es mucho más que una recopilación de datos que sólo a los acérrimos practicantes del culto a Baco les interesaría saber (y discutir por los mismos).
Cada vez que escucho o leo una noticia sobre la implantación de un nuevo record mundial mi mente gira descontroladamente. La curiosidad, asombro y morbo me desbordan como el derrumbe de las 321 197 piezas de dominó que Liu Yang apiló en China, y éste es precisamente mi punto ¿Cómo es que estas personas ordinarias descubren sus sorprendentes habilidades? ¿Cómo fue que Murali K.C. descubrió que es capaz de abrir 68 botellas de cerveza con sus dientes en un minuto? ¿Cuál fue la motivación de Melvin Boothe para decidir tener las uñas más largas del mundo (largo combinado de 9.85m)? Y tal vez, la pregunta  más importante ¿Para qué?
Tal vez no haya una sola respuesta, resulta que hay cientos de records mundiales de naturaleza, digamos, intrigante. Tal vez cada una de estas personas tuvo una epifanía diferente (tal vez algunas ni siquiera gozaron de este bella experiencia) y como resultado de esta vivencia reveladora comenzaron su camino hacia la adjudicación del record.
Pues bien, siguiendo las enseñanzas del venerable Ben Parker “con un gran poder, viene una gran responsabilidad”, exhorto a todos los poseedores de una marca mundial a que utilicen sus habilidades en beneficio de toda la humanidad. Me dirijo a ustedes, ejemplos de templanza, virtud y obstinación, a que formen “La Liga de los Justicieros Guinness” (LJG). Este asombroso conglomerado de talentos tendrá por objeto poner a disposición de los desvalidos, malaventurados, víctimas de las circunstancias y lerdos, sus capacidades sobrehumanas con el fin único de ayudar desinteresadamente.

Pero ¿Cómo puede la LJG ayudar a los desamparados? Para eso, la LJG contará con un igualmente asombroso departamento de logística, que convoque a los justicieros que poseen las habilidades que cada emergencia necesite, con un corto tiempo de respuesta, y resultados avasalladores.



Escenario 1:
El Sr. Deberino Constante se dirige a una institución bancaria con el objetivo de realizar un depósito y mitigar alguna de sus ahogadas tarjetas de crédito. Al entrar al banco, comienza su travesía por el pequeño laberinto que confunde y fastidia a los clientes, y después de esperar 15 min está a punto de pasar a la ventanilla cuando… ¡Un apagón!
La histeria se generaliza y las personas, preocupadas por su dinero y por el tiempo que han invertido alineados en la retahíla de personas, exigen a las personas en las ventanillas ser atendidas y que sus transacciones permanezcan; son las fechas de corte (último día de pagos) y no pueden permitir que los intereses se acumulen en sus deudas. La intensidad de los reclamos crece y el Sr. Deberino está a punto de atizar una ventanilla con uno de los soportes del pequeño laberinto cuando, de pronto, una niebla aparece junto con un sonido de fanfarrias. Son dos miembros de los LJG:

★ Chen Ranran,  capaz de hacer hasta 8 operaciones mentales de 120 dígitos en un minuto.
★ Jayashimha Ravirala, capaz de memorizar una secuencia numérica de hasta 264 dígitos en 1 minuto.
★ Mariusz Pudzianowski, el hombre que ha ganado la competencia del “Hombre más fuerte del mundo” en 5 ocasiones (cantidad record).

Raudos calman a las personas, en especial Mariusz, y comienzan a recibir las operaciones bancarias de cada cliente de forma eficiente, recordando cantidades y cuentas, recibiendo dinero y regresando “el cambio” en menos de 1 minuto por operación. Cuando que el poder eléctrico regresa a la sucursal, nuestros justicieros dictan a un operador de caja cada una de las operaciones realizadas, sin perder pesos ni centavos, sin confundir cuentas, permitiendo al Sr. Deberino continuar con su penosa y larga serie de pagos hasta ver el fin de sus deudas… O su vida, lo que se acabe primero; pero eso sí, sin perder la oportunidad de hacer su pago puntual ese día.

Escenario 2:
Un Cheff joven y de cabello engomado, el Licenciado en Gastronomía Nacho Estufas, ha adquirido el compromiso de servir el desayuno anual del “Grupo de los Veganos Potosinos”, una asociación que, sorprendentemente, cuenta con 250 miembros. El día del evento, parece que nuestro joven Cheff ha tropezado, abierto y desparpajado la caja de Pandora: los distribuidores van retrasados, los cocineros y meseros sufren de diversas desaventuranzas menores y no se presentarán a laborar, además de que el jardín en el que se ha dispuesto el evento está lleno de mosquitos por las lluvias. El joven Chef está desolado, estresadísimo, con el oneroso compromiso de preparar y servir el desayuno anual al grupo de veganos. En eso, recuerda que posee el número internacional de la LJG, y al llamar describe su crítica situación. En instantes, un helicóptero aparece en el cielo, y sendas cuerdas permiten el descenso a rápido de un escuadrón de élite, son los justicieros Guinness:

★ Ashrita Furman, capaz de fragmentar 99 plátanos en un minuto con sus manos desnudas.
★ Tsurugi Genzou, capaz de cortar en un minuto, 28 manzanas en el aire con ayuda de su espada.
★ Leonardo D´Andrea, capaz de destrozar 10 sandías con su cabeza en 16 segundos.
★ Ashrita Furman, capaz de quebrar 118 pepinos en un minuto.

Este grupo de valientes preparará una ensalada de frutas (sí, el pepino es una fruta) digna de los veganos potosinos, y lo harán ¡¡En 1 minuto!! Pero ahí no termina, como apoyo adicional se presenta la familia Kundin, los poseedores de la colección de platos souvenir más grande del mundo (621 de ellos), que además ayudarán en el servicio. Y por último, pero muy importante, Henri Pellonpää coronará el evento con su increíble habilidad de matar 25 mosquitos en un minuto, manteniendo a los comensales veganos libres del ataque de estos hematófagos diminutos.
Así, la LJG ha salvado el pellejo del Cheff Estufas, y el desayuno anual de los veganos potosinos.

Escenario 3:
Un grupo de ingenieros, científicos, empresarios y curiosos asiste al congreso nacional de tecnologías limpias. Todo tipo de representantes se hacen presentes en el evento:  promotores de paneles solares, constructores de molinos de viento, defensores del poder geotérmico, transformadores de biomasa, líderes de proyectos para la generación de hidrógeno y biogás, que se dieron el lujo de llevar un par de vacas (sí, unos vacunos) para analizar el potencial de sus heces en el mercado de los bioenergéticos.
El objetivo del congreso es generar propuestas para tener un México limpio, que utilice sus recursos de forma responsable, sustentable. Llega la hora de la conferencia magistral, una que será la cumbre del foro para expresar ideas, establecer alianzas, proponer directrices. Antes de empezar, el receso para tomar café tiene lugar y cuando sale la marabunta de cafetaleros resulta que hay café, hay azúcar… pero no leche ¡Oh, la angustia! Todos están exhaustos, ya no pueden pensar, y la cafeína haría maravillas por su poder de raciocinio y deducción, pero… ¿Cómo consumir café sin su respectiva dosis de leche? Es inaudito. La conferencia magistral será un rotundo fracaso y no habrá ideas eficientes ni lógicas para llegar al México del futuro. De entre la multitud, un grito de batalla hace titilantes corazones: ¡Por nuestro record, ayudar al mundo! La conmoción se manifiesta y aparecen dos gallardos justicieros de la liga Guinness:

★ José María Serna Férnandez, capaz de ordeñar 35.5 litros de leche en 30 minutos.
★ Ilker Yilmaz, capaz de lanzar un chorro de leche de casi 280cm con su ojo.

Rápidamente José María arrima un banquito a una de las vacas que los entusiastas del biogás hicieron favor de llevar, y comienza a ordeñar con un movimiento de dedos que haría verde de la envidia Chen Kai, el prestidigitador. La leche va siendo depositada en vasos desechables e Ilker comienza a usar su talento para lanzar certeros chorrillos de leche fresca a los vasos de poliuretano sostenidos por las manos de los cafetaleros desvalidos. Con admiración, agradecimiento y un poco de asco, los asistentes toman su café y renuevan sus fuerzas. Momentos después la cumbre ha comenzado y el flujo de ideas no se hace esperar. Nuestros justicieros desaparecen con una sonrisa de satisfacción; han salvado la cumbre de las tecnologías limpias y México tendrá un futuro digno de sus habitantes.




Así, conmino a los poseedores de un record Guinness a formar esta Liga Justiciera que ayudará a la humanidad en las condiciones más diversas e inimaginables, y me comprometo a agradecer su asistencia, así como a prodigar mi aprecio por su altruista agrupación. Despidamos por ahora a la liga con su lema: ¡Por nuestro record, ayudar al mundo!

lunes, 2 de septiembre de 2013

Propuesta de procedimiento de Cronometría y Alatoriedad verbal en actividades recreativas

Los infantes son criaturas extraordinarias, de un pragmatismo admirable. Los párvulos gustan de divertirse en grupo y, como en toda convivencia, el diseño y acatamiento de normas es necesario para mantener la armonía. Así, dos actividades altamente socorridas en estas tertulias deben ser estipuladas en procedimientos generalizados que aseguren la equidad entre los participantes; estas actividades son: la cronometría verbal y un sistema de selección aleatoria.



1. Cronometría verbal.
Una herramienta sumamente útil para la mayoría de nosotros es el tiempo. No hablo del tiempo como la cuarta dimensión, lineal, intransigente y relativo a la velocidad; hablo del mundano y vulgar concepto del horario; las horas, los minutos y, particularmente, los segundos.
¿En qué ocasiones resulta útil medir los segundos? Bueno, más allá de las competencias (como en los 50m estilo libre en natación donde 0.03 segundos deciden al ganador) y de los registros para establecer records mundiales (como romper 40 sandías con la cara en 58 segundos), hay situaciones donde es útil medir el tiempo sin necesidad de observar un reloj, por ejemplo: generar un periodo de gracia para ocultarse, determinar la velocidad de respuesta de un adulto ante un desmán, tomar un descanso entre series durante el ejercicio físico (30-40seg), mezclar en un vortexeador mecánico muestras de laboratorio (3-150seg), estimar la velocidad con que viene un auto en la carretera (1km en 30-40seg), entre otras.
De aquí la utilidad de medir el tiempo soslayando el uso de un dispositivo cronométrico, preferentemente en segundos. Una estrategia es utilizar una frase/palabra entre los numerales de los segundos, que tome aproximadamente 1 segundo en decirse; un ejemplo es "mil ciento". El ejercicio es sencillo, para contar cinco segundos, uno recitará: mil ciento uno mil ciento dos mil ciento tres mil ciento cuatro mil ciento cinco. Nótese que, aún cuando he enumerado elementos, no he agregado comas entre ellos, esto es por la forma en que deberá leerse la fórmula, de corrido, sin pausas. Esta fórmula es útil, hasta que se los numerales comienzan a ser más largos de dos sílabas, es decir, sólo sirve hasta el quince. A partir del dieciséis, los números son de tres o más sílabas y la fórmula comienza a desfasarse de la cronometría de los segundos; esto es, rezar mil ciento cincuenta mil ciento cincuenta y uno mil ciento cincuenta y dos mil ciento cincuenta y tres mil ciento cincuenta y cuatro mil ciento cincuenta y cinco toma 6.34 seg y no 5 seg, ergo, la fórmula se ha arruinado. Cuando se cuenta hasta el minuto (60 seg) esta fórmula se desfase hasta por 13 seg, es decir, contamos minutos de 73 seg, que nos inducirá a un cálculo devastadoramente erróneo.
Una nueva estratagema ha de diseñarse. Una aproximación es contar únicamente hasta el treinta y volver a empezar, tantas veces se necesiten para llegar al tiempo que se necesita, pero esta doble cuenta mental puede inducir errores. Otra aproximación es mantener el número de sílabas cercano a una constante, digamos 5, por ser las contenidas en la fórmula "mil ciento uno". Así, tomemos una frase que pueda recortarse sin perder mucho sentido como "amaré al", y apliquemos según el número de sílabas que tenga cada número:
- amaré al uno amaré al dos amaré al tres, ya que estos tienen una o dos sílabas.
- amaré once amaré doce amaré trece, ya que tienen dos sílabas.
- ama veintiuno ama veintidós ama veintitrés, ya que tienen tres sílabas.
- a treinta a treinta y uno a treinta y dos a treinta y tres, porque son largos de decir, aún teniendo tres silabas.
- cuarenta y uno cuarenta y dos cuarenta y tres, ya no requieren sílabas adicionales porque son muy largos.
¡¡Pero todo esto es muy confuso y totalmente impráctico!! la simpleza y facilidad de contar los segundos verbalmente se pierde de tajo cuando se intenta un sistema tan complejo.
Sin embargo, para los contadores verbales de todo el mundo, hay una opción. El conteo verbal se hace muy preciso en otros idiomas, sépase que no es el francés, el koreano y mucho menos el alemán. Es el idioma nativo de H.P. Lovecraft, el manido y comercializado inglés. Verán, mis vecinos del norte tienen numerales de dos o tres sílabas, muy constantes, y usualmente utilizan la fórmula del "Mississippi". Así, el conteo de los segundos verbales se hace muy homogéneo al contar en inglés:
- one Mississippi two Mississippi three Mississippi
- eleven Mississippi twelve Mississippi thirteen Mississippi
- twenty Mississippi twenty one Mississippi twenty two Mississippi
- fifty Mississippi fifty one Mississippi fifty two Mississippi
Fascinantemente, el conteo de los segundos verbales en este sistema es bastante exacto, y permite llegar al minuto sin problemas.
El koreano es otro idioma candidato para el conteo de numerales, ya que sus números suelen pronunciarse en dos o tres sílabas, el inconveniente es que no es tan popular en la población común como para que su uso se popularice.

2. Sistema de selección aleatorio
La selección aleatoria es un procedimiento común cuando un elemento o persona ha de ser elegido dentro de un conjunto. Esta selección puede tener connotaciones positivas (como ser el primero en consumir algún alimento) o negativas (como el que será el "salero"). En cualquier caso, el diseño del experimento aleatorio es deseable porque genera la atmósfera de equidad que promueve la armonía en el grupo.
El sistema de selección aleatoria que más concurre entre los párvulos es el denominado "de tín marín". Este proceso de selección consiste en apuntar digitalmente a cada elemento del grupo en una sucesión congruente mientras un sonsonete de extensión variable se recita, aquel elemento que resulte indicado cuando el pregonero termine su cantaleta será el elegido. Si bien esta fórmula resulta en la mayoría de las ocasiones, demostraré que es un método más bien determinístico, por lo que no posee un carácter aleatorio como tal.
Los versos estriban de la siguiente manera: 

De tín marín de do pingüé,
Cúcara MácaraTítere fue,
Yo no fui Fue Teté,
Pégale, pégale que ella merita fue.

Algunos usuarios suelen añadir estrofas adicionales, pero se verá que este es un intento fútil por incrementar la ilusión de aleatoriedad.
Si se observa la fórmula, cada uno de estos versos agudos provee un número único de elementos elegibles, quiero decir, imaginemos que se hace el procedimiento habitual y que cada individuo en el grupo se denota con un número, y que 4 es el número total de individuos en la selección. Al utilizar el sistema del "tin marín" ocurre lo siguiente:

De tin, marín, de do, pingüé,
     (1)       (2)       (3)       (4)
Cúcara, Mácara, Títere fue,
 (1)         (2)      (3)       (4)
Yo no fui Fue Teté,
     (1)  (2)  (3)   (4)
Pégale, pégale que ella merita fue.
 (1)       (2)           (3)       (4)     (1)

Cada verso de este cántico permitirá apuntar a los cuatro miembros del grupo, excepto por el cuarto verso agudo que permite la elección de 5 miembros. Se observa que no importa cuántos versos se digan, siempre se elegirán 4 elementos por verso y un quinto en el último, dando un total de 17 elementos elegibles en el cántico. Así, el elemento elegido siempre será el módulo de 17 y el número de miembros del grupo, y el “ganón” será el residuo (módulo) de la división. La aplicación de este análisis es directa:
-      Para un grupo de 4 miembros, el elegido será: 17/4 = 4 y sobra 1, en aritmética modular: 17 (mod 4), el elegido será el número 1.
-      Para un grupo de 5 miembros, el elegido será: 17/5 = 3 y sobran 2, es decir 17 (mod 5), el elegido es el número 2.
-      Para un grupo de 12 miembros, el elegido será 17 (mod 12) que es el número 5.
Así, se revela que el procedimiento del “tin marín” es en realidad determinístico, y quien lo realiza puede manipular el resultado fácilmente dependiendo de dónde empiece a contar a los miembros al iniciar el cántico. Verbigracia, un grupo de 8 participantes desea jugar los encantados asiático-mexicanos (chinos, por aquello de las susceptibilidades). Quien sea elegido por el contador del “tin marín” será el que intente “encantar” a los demás. Así, si el contador comienza contándose a sí mismo 17 (mod 8) es 1, por lo que él mismo será el elegido, cosa que tal vez quiere evitar. Así, comenzará a contar a quien no sea santo de su devoción, para estigmatizarlo intencionalmente, pretextando la ilusión del azar que rodea al concepto del “tin-marín”.
Una forma sencilla y efectiva de aportar un verdadero fondo aleatorio al proceso de selección, recomiendo se digan todos los nombres o apodos de los presentes (sólo primer nombre) en sílabas, seleccionando en cada una, un miembro del grupo. Por ejemplo: Valeria, Cristina, José Luis, Héctor, Luz María y Manuel están dispuestos a jugar al escondite. Realizará la cronometría quien resulte elegido por el sistema de selección aleatorio. Dado que son 6 elementos, por el sistema del “tin marín” rápidamente se sabe que el elegido será 17 (mod 6) que es el número 5, mientras que por el sistema de los nombres, tomará más tiempo realizar este estimado, tiempo suficiente para realizar la operación sin que se alcance a determinar quién será el elegido de antemano, que en este caso, sería el número 1 (Va-le-ria-Cris-ti-na-Jo-sé-Héc-tor-Luz-Ma-nuel). Recomendación adicional: será más aleatorio y divertido si se invita a jugar un crío de quien se desconozca el nombre.


Y habiendo reforzado las herramientas básicas del juego infantil, les deseo felices juegos, llenos de una metodología lógica y matemáticamente sustentada.

miércoles, 28 de agosto de 2013

Análisis termodinámico de los superhéroes

Los héroes son una parte integral de nuestra sociedad. Son fuente de inspiración, representación humana de la virtud, el receptáculo de nuestras esperanzas en momentos de desespero.
Tal vez desde la invención de la palabra (el idioma), el alimento del alma (el chisme) ha sido el mecanismo de transmisión de las hazañas de los héroes. Tal vez la primera exageración de las aventuras de un valiente fueron el tamaño del jabalí que mató en una cacería, o el tiempo que permaneció inmóvil hasta que el tigre dientes de sable pasó de largo. Esta exageración, mezclada con 6 tazas de creatividad, fue horneada en las mentes de Stan Lee, Jerry Siegel y otros para dar lugar a los superhéroes, titanes modernos con capacidades, talentos y uniformes únicos que representan la virtud, inspiran envidias y fantasías, y son fuentes de billones de pesos de negocio.
Aún cuando siempre he sido fanático de alguno de ellos, el científico en mí me obliga a hablar con la verdad y exponer de facto cómo el universo en que vivimos se opone a las capacidades exacerbadas de estos mozalbetes.
Dado que la ciencia médica, la biología molecular, la tecnología, electrónica y etc., avanzan a pasos agigantados, no caeré en la estrategia barata de desprestigiar el origen biológico, tecnológico, extraterrestre o místico de nuestros hidalgos modernos, sino que recurriré a la única disciplina conocida por su inquebrantabilidad: la termodinámica.
Así, ante la posibilidad de que sea posible combinar genéticamente un hombre y una araña, o que la vida inteligente de otros planetas envíe a su descendencia al planeta Tierra, mis juicios serán aplicables sin importar la biología, tecnología, inteligencia o artilugios que los defensores de la justicia tengan a su disposición.


Uno de los “poderes” más valorados entre los defensores de la justicia es la invulnerabilidad, y el más adiamantino de los superhumanos es, en efecto, Superman. Este invasor intergaláctico puede detener las balas proyectadas por cualquier arma de fuego con el pecho desnudo. Seré condescendiente y le permitiré al último hijo de Kriptón ser tan resistente como quiera, sin embargo la termodinámica, una dama con un puño de acero más recio que el de Margaret Thatcher no le permitirá eludir el fenómeno de la disipación energética. Ya que según la primera ley de la termodinámica, la energía no se crea ni se destruye, sólo se transforma, Superman sobrevivirá al impacto de la bala, pero deberá disipar la energía que éstas pierden al chocar con él. Así, cuando Superman recibe el impacto de una 0.50 BMG, una metralleta convencional para quienes enfrentan a un hombre volador, deberá disipar 15 kJ por disparo, y pensando que pudiera recibir una ráfaga de 100 tiros (cosa de nada para el encapotado), su sangre se calentaría tanto que alcanzaría la ebullición. Sin duda el hombre de acero acabará como la olla a presión que decoró con frijoles el techo y las paredes de la cocina de mi madre hace algunos años.



Uno de los superhéroes que intenta volver a la circulación es el hombre hormiga. Este muchacho es el equivalente tecnólogo a aquel jefe apache que crecía o se encogía ante el grito “eh-neeek-chock”. Estos dos personajes comparten el mismo inconveniente: la primera ley de la termodinámica. Según la primera ley (conocida así por sus compadres) la materia y la energía no se crean ni se destruyen, sólo se transforman. Así, bajo la suposición de que el hombre hormiga fuese un individuo regular de 80 kg de masa y 1.90m de altura, al crecer hasta 20m de altura, su masa será la misma, lo que haría que nuestro expandible amigo tuviera una densidad 1000 veces menor (de acuerdo a la ley del cubo), es decir, el hombre hormiga tendría la misma densidad del aire. Veo sumamente complicado que el hombre hormiga combata al crimen atacando a sus enemigos con la devastadora caricia de un globo aerostático.



No sólo las capacidades exacerbadas de los héroes están sujetas a análisis, también sus adminículos justicieros. En el caso particular del Capitán América, lo que tenemos en la mira es su escudo. Originalmente construido en adamantio, cambiado a vibranio, el escudo siempre maneja la misma premisa: absorberá/reflejará cualquier cantidad de fuerza aplicada siendo impenetrable. Luego vemos al Capitán lanzando su escudo con puntería asesina, y éste rebotando hasta su mano. Bueno, “ahí está el detalle”. Podemos abordar el caso en dos sentidos:
i)                 El escudo absorberá la energía, esto implica que deberá ser capaz de disiparla por completo; aquí entra la segunda ley de la termodinámica. Imaginemos que el escudo es capaz de transformar la energía aplicada (energía útil) en entropía (energía inútil). Así, las balas, rayos y martillazos serán inútiles ante él; es como golpear una esponja mojada. Bajo estas suposiciones, la segunda ley de la termodinámica dicta que el escudo es absoluta y positivamente incapaz de rebotar. El rebote es una condición elástica que, bajo las suposiciones anteriores indicaría que el escudo recibe la energía (choca con una superficie), la transforma en entropía (de acuerdo al postulado anterior), y transforma la entropía en energía útil nuevamente. Esto último va en contra de la segunda ley de la termodinámica, incluso en contra de la lógica ¿Quién ha visto rebotar una esponja mojada?
ii)             El otro enfoque es que el escudo sea duro, que digo duro, ¡Durísimo! Así, el escudo sería impenetrable y todo lo que se lanzase contra él rebotaría, y por ende el escudo también. Ahora, la primera ley de la termodinámica viene a nublar nuestro día de campo porque establece que cualquier objeto que se dispare contra el escudo transferirá su energía al escudo, y el escudo a su vez la transferirá al Capitán América. Pensándolo así, el escudo no amortigua el golpe, y el Capi tendrá los brazos rotos o saldrá volando por la atmósfera cuando un disparo suficientemente potente, o un martillazo de dios del trueno, golpee su escudo.



Puedo citar muchos ejemplos más, pero terminaré este alegato con una capacidad que se me hace sumamente deseable: la teletransportación. En el universo Marvel, dos tienen la capacidad natural de realizar esta proeza, Kurt Wagner (Nightcrawler) y Azazel. Para lograr una teletransportación es necesario desintegrar en una ubicación y reintegrar en otra. Permitamos la ilusión de que sería posible romper de forma voluntaria los enlaces entre átomos que se unen para formar moléculas, moléculas que forman un cuerpo humano. Bajo este esquema, sólo falta que la cantidad suficiente de energía se aplique a una molécula para los enlaces entre sus átomos se rompan y se desintegren, eventualmente, todas las moléculas que forman un cuerpo se desintegrarán en átomos, dando la apariencia de “evaporarse en el aire”. De acuerdo a la primera ley de la termodinámica, es necesario que la energía que se aplica para romper los enlaces entre los átomos de una molécula TIENE que venir de algún lado. Resulta que la energía que se requiere para que Nightcrawler rompa todos los enlaces que unen a los átomos de sus moléculas sería tan grande como la energía que se libera en la explosión de una tonelada de dinamita (TNT). Quiere decir que devastaría todo a su alrededor cada vez que se le ocurriera teletransportarse, olvídense de llevar a algún acompañante. Y ni me hagan empezar con la energía que requeriría el mutante azul para integrarse de nuevo.




Mi deseo no es romper las ilusiones de los que seguimos las historietas, películas y caricaturas de estos héroes urbanos y míticos. Sólo pretendo dar una perspectiva científica de aquello que disfrutamos tanto, para valorar el hecho de que las hazañas y capacidades de estos bienaventurados alimentan nuestra imaginación, y nuestra alegría. Ni la termodinámica es límite para la imaginación ¡Ah! Y no pretendan parar balas con el pecho, porque ni Superman puede.

miércoles, 13 de marzo de 2013

De los datos engañosos, o de la promiscuidad estadística

En años recientes el fácil acceso a la información ha generado una inundación de datos que los menos escrupulosos utilizan a su conveniencia. Sí, la estadística es una suripanta que vende sus encantos al mejor postor, y por lo general, los publicistas y otros profesionistas de la mercadotecnia son sus proxenetas. La razón por la que tildo de taconera a la ciencia del análisis de datos, es porque la interpretación de la información generada por un experimento/encuesta/sondeo/muestreo, si bien son datos crudos, tienden a dejar fuera elementos importantes que permiten la manipulación descarada de las conclusiones. Mi máxima es: no dejarse llevar por los resultados, si no se conocen los parámetros del experimento.
Ilustraré mi argumento, primero, con un ejemplo sencillo. Supongamos que Gertrudis Mazorquera es una pequeña empresaria de la industria de los alimentos; vende esquites en un carrito. Un día su prima Holga Pérez Soza, una verdadera autoridad en la galbana, se declara hastiada de las insinuaciones hacia su poca contribución al gasto familiar y decide iniciar un negocio. Como era de esperarse, Holga prefiere imitar a su parienta Gertrudis, exitosa microempresaria de los alimentos ambulantes. La señorita Pérez Soza llama por teléfono a su prima, la señorita Mazorquera, y después de las fórmulas tradicionales de saludo (un hola, un hace mil que no te veo, un ¿Cómo está mi tía la Cuquis?) la cuestiona:
- ¿Cuánto vendiste hoy?
- ¿Dónde pones tu carrito?
- ¿Cómo preparas los elotes?
La otra contesta sendas preguntas:
- Cerca de $700.00
- A una calle de la plaza de armas.
- Con limón, chile, crema, mayonesa y queso.
Hasta aquí, todo pinta de maravilla. Holga Pérez arma su cacharro y se dispone a recibir oleadas de maysóvoros con los bolsillos dispuestos a vaciarse y la barrilla presta a llenarse. Sobra decir que no fue así. Yo les aseguro que Holga tenía el mismo sazón, ponía su changarro diariamente y daba un producto de calidad, pero su negocio no prosperó y hubo que traspasar la operación para minimizar las pérdidas ¿Qué fue lo que pasó? Resulta que las preguntas que la señorita Pérez Soza realizó a su consanguínea no eran del todo atinadas. Quiero decir, la información que Holga quería obtener era acertada: Venta aproximada diaria, lugar de venta (para minimizar la competencia) y la receta. El error fue la sencilla falta de contexto. Resulta que las respuestas contextualizadas son las siguientes:
- Hoy vendí $700 porque es 15 de diciembre, y pagaron quincena y aguinaldo, si promedio durante un mes las ventas diarias, son poco menos de $300 al día.
- Pongo el carrito a una cuadra de la plaza de armas, afuera de un gimnasio especial para personas con sobrepeso.
- Preparo los esquites con 2 limones, media cucharadita de chile, una cucharada de crema, una embarrada de mayonesa y copeteo el vaso con el queso. Es importante ser mezquina con la mayonesa y el queso, porque son los ingredientes más costosos.
Resulta evidente que si Holga sobreestimó las ventas, se colocó cerca de un puesto de tacos, y no echó buenos cálculos al costo de cada vaso de esquites, su misión estaba destinada al fracaso.
Visto lo anterior, resulta axiomática la necesidad del contexto al pedir o dar información. Gertrudis pudo actuar bajo una simple omisión, pero también pudo omitirlo mañosamente, para eliminar a la competencia, o porque nunca le perdonó a Holga que bailara con El Cachuchas en la tardeada de la secundaria 73. Así, la difusión de información fuera de contexto es usada por charlatanes y otros embaucadores, para influir en los incautos, inocentes y/o ignorantes. Ahora analicemos algunos ejemplos comunes en diferentes publicidades:

Es más probable morir en un accidente automovilístico que en uno aéreo.
Para hacer esta aseveración es importante observar que aún cuando hay muchos más accidentes mortales de tipo automovilístico que de tipo aéreo, hay diferencias importantes:
i) ¿Cuáles son los requisitos para que una persona maneje un auto y cuáles para que una persona maneje un avión? Al considerar el grueso de todos los accidentes automovilísticos se están incluyendo los aprendices, los ebrios, los que chocan por quedarse dormidos, los que chocan al estacionarse, los que se meten en contra por una calle, etc. Muchas de estas situaciones no se presentan en los pilotos de aviones, quiero decir, no permiten que un aprendiz vuele o aterrice un avión, en teoría los pilotos no vuelan ebrios ni se quedan dormidos, y definitivamente no se espera que choquen al estacionarse aún sin la ayuda de un vieneviene.
ii) Un piloto de avión recibió una preparación académica, tiene un permiso certificado y vive de pilotear un avión. La mayoría de los conductores que se ven involucrados en accidentes automovilísticos recibieron su formación de sus padres o de un curso de manejo, las licencias requieren un examen sencillo o ninguno, y la mayoría manejamos para transportarnos, no como profesión. Para poder comparar entre los pilotos de avión que participan de accidentes aéreos mortales contra los automovilistas que participan en accidentes mortales debemos comparar a los pilotos con, digamos, los choferes de autobuses de pasajeros, ya que ambos son conductores por profesión y transportan pasajeros.
iii) Y la más importante de todas: ¿Cuál es el porcentaje de pasajeros que mueren en un accidente aéreo y cuál es el porcentaje de pasajeros que mueren en un accidente de autobuses? Esta última es la verdadera comparación que permitiría saber si es más probable morir en un accidente de autobuses que en uno aéreo. Recomendación, no viajen en avión a menos que sea necesario.

Dicho de un antiséptico: Mata el 99.9% de las bacterias. 
Cuando hablamos de bacterias hay que tener dos hechos en mente:
i) Son muy pequeñas, caben millones en menos de un centímetro cuadrado. Supongamos que hay una superficie con un millón de bacterias de la misma cepa (que no es algo tan descabellado para algo que está realmente sucio). Si el antiséptico mata el 99.9% de las bacterias, después de aplicarlo sobreviven 10 000 células, listas para infectarnos. Cuando se habla de enfermedades que pueden contraerse por unas cuantas células, 10 000 es un número preocupante.

ii) Hay bacterias altamente patógenas y bacterias relativamente inocuas. Digamos, la mayoría de las cepas de Escherichia coli son inocuas, mientras que la mayoría de las cepas de Staphylococcus aureus son altamente patógenas. Cuando se dice que mueren el 99.9% de las bacterias no se indica si el 99.9% de todas las especies de bacterias mueren (si hay E. coli y S. aureus, mueren ambas especies), o si mueren el 99.9% de las bacterias presentes, dejando el 0.01% de bacterias que pueden o no, ser peligrosas (si el 99.9% eran E. coli y el 0.01% eran S. aureus estamos en un problema). El ejemplo más aproximado sería una fuga masiva de animales en un zoológico; si se reporta que se recuperaron el 99% de los animales no se indica si los que faltan son cebras, chimpancés y gacelas (inocuos), o son serpientes, tigres e hienas (peligrosos). Según la estadística, pudieron recuperarse 99 guacamayos y quedar libre un gorila de 500kg; recuperarse todas las granjas de hormigas y quedaron libres dos manadas de tigres, 2 anacondas, un oso grizzly con mal temperamento y más listo que los osos promedio, además un cardumen de una nueva especie resultado del cruzamiento de pirañas, escorpiones y palomas. En todos los casos el porcentaje se conserva.


8 de cada 10 gatos prefieren whiskas. 
Esto es muy relativo, ya que no se indica qué es lo que suelen comer los gatos que participaron en la encuesta. Si los 10 gatos suelen comer basura y les ofrecen una lata de alimento para gatos, rico y carnosito, seguro que la gran mayoría escogerá whiskas. Ahora, si los diez gatos suelen comer whiskas y les ofrecen otro alimento, y 2 de ellos prefieren el otro alimento, en realidad whiskas tiene una taza de rechazo del 20%, es decir, 1 de cada 5 gatos que come whiskas, preferiría comer otra cosa. Esto último es altamente revelador, y es una interpretación diferente de la misma estadística. NOTA: De ninguna manera pretendo perjudicar a whiskas con este comentario, yo no soy gato y no suelo untar galletitas con alimento para gatos, por lo que no tengo una opinión sobre su sabor o calidad.

Así, queridos lectores, la próxima vez que se les quiera convencer con una estadística o con el resultado de un experimento, hagan especial hincapié en conocer los parámetros/contexto de la información. Que los número no los apantallen.

sábado, 2 de marzo de 2013

De la cientificación de los monstruos, o del "ponle salsa y limón, a ver si así se lo comen"

En estos días de ocio y lozanía he readquirido mi mal hábito de ver películas malas. Mi mayor deleite son aquellas que tratan de criaturas míticas, engendros malignos, entes ominosos vomitados por las más inauditas circunstancias, etcétera. Creo que mi fascinación por los largometrajes de esta índole tiene su origen en que extraen mi mente de este yermo al que llamamos vida cotidiana, y me transportan a mundos adyacentes (o muy muy lejanos) donde las leyes de naturaleza suelen hacer magníficas y pavorosas excepciones. De aquí mi molestia (porque va más allá de una simple incomodidad) por tratar de "cientificar" a los espantajos que aparecen en los filmes. Verán, aún cuando la ciencia y la tecnología me han marcado como fierro ardiente a la res, me gusta que aquello que se supondría no es explicable, permanezca de ese modo; así, será inalcanzable, místico, y cumplirá con la función que el entretenimiento tiene encomendada: expulsarnos de nuestra prisión terrenal, alimentar con hormona del crecimiento a la sesera de los mentecatos (como yo). Intentar dar explicaciones científicas, racionales o ligadas a avances tecnológicos actuales, es denigrar la naturaleza mística de estos seres sobrenaturales. A continuación unas verbigracias.

En algunos casos recientes (del cine, por supuesto) se propone a los licántropos como humanos infectados por un virus, el cual es el resultado de algún cruzamiento de especies. Los cambios anatómicos del individuo se derivan de una cascada de reacciones hormonales, originados por el aumento de la carga viral en el plenilunio. Patrañas. Con un sólo disparo derribaré a este abyecto argumento: hablemos del pelo. Dado que la velocidad de crecimiento máximo del vello es cerca de 1.5cm al mes, para que el lobuno sujeto "se pusiera peludito" tardaría un mes (digamos que cada vello creció los 1.5cm). Esto significa que, si la luna llena provoca la etapa de cambio lobuno en nuestro miserable amigo, él tardaría un mes en crecer su "atuendo de trabajo", y no unos segunditos, como acostumbran hacerlo en películas y series de televisión. De este modo, el pobre muchacho tendrá que esperar una treintena para comenzar a aterrorizar al pueblo. Otro aspecto importante del pelo es la cantidad de energía y proteínas que requiere para formarse, si el licántropo lograra exacerbar su capacidad capilar en un 1000% (para que le creciera el pelo en tres días) la cantidad de azúcares/grasa y proteínas que debería consumir para mantenerse vivo y crecer su pelaje es exorbitante, digamos que para un hombre promedio pasar por la transformación en 3 días sería dejarlo en los huesos, sin músculos para sanjuanear a sus víctimas o escapar de sus perseguidores. Visto lo anterior, comentar además sobre el imposible crecimiento acelerado de los caninos, me parece de mal gusto.


Algunas historias de vampiros buscan solidificar la existencia de los hematófagos humanos utilizando un cohorte de enfermedades genéticas. Dentro de este principio, pretenden justificar el temor de los vampiros a la luz del sol por medio de la xerodermia pigmentosa. Si bien casos severos de este terrible padecimiento existen, ninguno de estos pacientes ha explotado o transformádose en ceniza ante la incidencia de la luz del astro rey. Lo que en realidad pasaría es que la luz del sol llenaría de llagas la piel expuesta del pariente de Drácula en unos 15 minutos y, si no recibe tratamiento, una infección en las llagas (combinado con uno de los peores dolores posibles) mataría al pobre diablo en cuestión de días, no segundos. Por supuesto, no habría cenizas de por medio, y si lo dejan tirado al sol hasta que muera (tal vez en una semana), la flora bacteriana intestinal haría lo suyo inflándolo como perro machucado hasta que la barriga le reventase. Este hematófago perdería completamente el glamour una vez acabado el lento y doloroso proceso de su muerte, más por deshidratación e infección que por exposición a la luz solar.


Los muertos vivientes son mis consentidos. Los zombies se han vuelto muy populares en las últimas décadas, y se les considera la respuesta a la histeria urbana que vivimos diariamente. A pesar de lo geniales que los zombies son, es completamente imposible que el corazón de una persona no efectúe latidos y dicha persona pueda seguir y seguir como el lebrato de las pilas alcalinas. La razón es simple, el metabolismo de las células mamíferas es oxidativo; esto significa que las células de nuestro cuerpo requieren oxígeno para transformar el alimento (azúcares/grasa) en energía. La sangre transporta azúcares y oxígeno a las células de todo el cuerpo, y si ésta deja de fluir las células colapsarán. Por lo anterior, si no hay latidos o si el zombie tiene heridas que lo desangren, no hay transporte de oxígeno ni alimento a las células y éstas no funcionan. Aún si el zombie es incapaz de sentir dolor o detenerse ante disparos de armas de fuego y demás ataques, en cuanto el muerto viviente se desangre, el show habrá terminado. Es un camino cerrado.


Otras películas que llamaron mi atención son aquellas donde los posesos contagian al demonio a través de su sangre, como hepatitis C. Estas películas pretenden rebajar a la posesión demoníaca a una mediocre enfermedad altamente contagiosa. Esta idea es aún más ominosa que la posesión demoníaca en sí misma. Si bien hay algunos estudios que proponen la existencia de un gen "del mal", se postula que se requieren 3 factores necesarios para generar un individuo considerado maligno; la condición genética sólo es uno de ellos. Este gen del mal es intransferible por vías de contagio regulares, por lo tanto los posesos no pueden "estornudarle" el chamuco al prójimo.


Un filme animado de la década de 1980 proponía una visión realista de los dragones. Sí, dragones escamosos, voladores y escupefuego. Cientificaban el vuelo y el fuego de los dragones con una serie de reacciones químicas: 

1. Los dragones consumían piedra caliza.
2. Con ayuda de descargas eléctricas producidas en sus cuerpos (no está claro si por su recubrimiento escamoso o por una habilidad similar a la de una anguila eléctrica), separaban el calcio reduciéndolo a su estado metálico. 
3. El calcio metálico reaccionaba con el agua y producía hidrógeno. 
4. El hidrógeno inflaba la barriga del dragón haciéndolo liviano, dándole la habilidad de volar. 
5. Este mismo hidrógeno podía ser expulsado por la boca e ignitado por las antes mencionadas chispas eléctricas en el hocico del animal.
Si bien es perfectamente plausible que un lagarto vuele (lo hacían los pterodáctilos, ayudados de altas concentraciones de amoniaco en la atmósfera), y las reacciones químicas propuestas son, en principio, correctas, todo este circo está forzado. Comencemos por el calcio metálico; el contacto directo de un metal alcalino con cualquier tejido vivo, termina en la destrucción de dicho tejido; esto es porque el calcio separa el hidrógeno del agua y las células son hasta 70% agua. Otro problema es la gran cantidad de calor que se libera en la reacción, podría causar quemaduras profusas en el sistema digestivo del dragón, dejándolo incapacitado para comer o, en su defecto, incapacitado para vivir. Otro grave problema es el confinamiento del hidrógeno generado, ya que las moléculas de hidrógeno son tan pequeñas que atraviesan los tejidos fácilmente y, si no se puede confinar a la barriga del dragón, no hay flotación. Por último, el tamaño que debería adquirir la barriga del dragón para que se eleve por pura flotación (como lo hacía en la película), sería poco práctico para el dragón mismo. Si el lagarto pesara cerca de 5000kg, que es un peso estándar para un ser de ese tamaño, debería tener una barriga de 4000 metros cúbicos, esto es, una panza de ¡Al menos 29m de diámetro! Este botijón volante estaría tan inflamado que ni podría poner sus patas en el suelo, o mover sus alas para adquirir algo de dirección.

Por todo lo anterior, y las otras muchas que no he escrito, los escritores hollywoodenses deberían dejar de lado su fútil esfuerzo por convencer a los cinéfilos de que sus monstruos del averno son posibles. Digo, si alguno de los espectadores realmente creyera que hay un basilisco en el sótano de una escuela, seguro que invertiría su tiempo en diseñar una estrategia de mercadeo, hacer visitas guiadas, anuncios de televisión y tomar fotos a los petrificados niños, en lugar de dilapidar dos horas de posibles ganancias yendo al cine a ver una película.


lunes, 25 de febrero de 2013

Del destape de una cospiración secreta, o de un apellido muy sobado

Al intervenir con algunos datos interesantes, como es mi costumbre en las reuniones sociales, noté que yo mismo poseía hechos que no me había percatado eran coincidentes. Hechos que unen a diferentes personas en diferentes momentos de la historia que no parecían tener nada en común salvo dos cosas: impacto y el apellido. Esta revelación me llevó a notar que hay muchos personajes del linaje "Romero" que han destacado por razones muy diversas ¿Cuál será el impulso detrás de estos individuos? ¿Qué los lleva a querer sobresalir y moldear el mundo que los rodea? Concluí que todos ellos son parte de una confabulación antigua, que tiene por fin último tomar el control de todo y de todos; sólo así se explica cómo dicho apellido ha tenido impacto en tan diversas áreas: social, política, artística y económica. He aquí los datos que he recopilado en defensa de mi "Teoría de la Romerización Mundial".

Nicolás Romero, el coronel: Participó activamente en la Guerra de Reforma y en la Segunda Intervención Francesa, tuvo la visión de gobernar a los hombres controlando las vías de comunicación. Por lo anterior, buscó la libertad de la patria ligeramente aderezada con una pequeña recompensa: quería el control de las calles. Supongo que en la actualidad eso podría equivaler a ser el Secretario de Comunicaciones y Transportes, o tener los derechos de las vías de tránsito para controlar desde el movimiento de productos hasta los lugares que visitan los sociales y los ociosos. Sin embargo, su plan no cristalizó según su deseo, ya que fue fusilado antes de concretar su verdadera misión; no obstante, algo logró. El coronel Nicolás Romero es a quien conocemos sólo nominalmente por la famosa calle "Coronel Romero", de la cual hay una unidad en sendas ciudades mexicanas.

Viuda de Romero: Esta mujer tuvo la genial idea de conquistar al mundo a través del tequila y la sangrita. Esto tiene mucho sentido, ya que requiere menos esfuerzo aprovecharse de la mente de los etílicamente confundidos; uno podría nombrarse su gobernante, representante legal, albacea, incluso pareja o pariente. Claro que este plan topa con pared por aquellos que, ante los influjos dionisíacos, con más dados a los contumaz, la necedad y el terqueo, impidiendo cualquier avance en el terreno de lo económico y familiar; sin mencionar a los que prefieren el vodka, el ron, el brandy o la abstinencia.

Romero de Castilla: Este gachupín fue el primer ibérico en comerciar con el Rosmarinus officinalis, que posiblemente encontró en las islas Canarias. Al degustar el boscoso sabor de esta hierba con papas y zanahorias, decidió comerciar con ella pensando que sus compradores quedarían "enganchados", cual auténticos adictos, haciendo todo cuanto estuviera a su alcance para lograr un siguiente manojo del aromático condimento. Supongo que su plan se arruinó cuando algunos otros, principalmente mercaderes de la Boloña, entraron a la competencia comercial. Aún así, su plan era brillante, ya que el camino más corto al corazón del hombre, es el estómago... Y una incisión en el espacio intercostal.


George A. Romero: Este afamado director de cine aprendió y comprendió aquel proverbio maquiavélico de "(...) el temor acompaña siempre a los hombres". La idea era crear temor en los corazones de los hombres a través de los zombies. Sí, los muertos viviente serían su herramienta para sembrar el terror, la zozobra y la angustia en los corazones de hombres, mujeres y niños. Una vez que todos estuvieran temerosos, incluso de salir de sus hogares, George A. Romero tomaría el control de la Casa Blanca. Su plan palideció cuando algunos cinéfilos, en lugar de prestar plena atención a la película, invertían su tiempo en las penumbras explorando el segundo gran misterio del universo, las mujeres. Fue así como los calenturientos pretextaron reconfortar a las asustadas damiselas, tomando un pequeño y lascivo cobro en el proceso.

Sergio Romero: Un guardameta argentino de fama en ascenso, posiblemente heredó su misión de algún pariente una vez que hurgó en su pasado. Considero que pudo haber basado la premisa de su estrategia de control global en el hecho de que, según algunos, todo el mundo voltea a ver el mundial de football soccer. Así, posiblemente tenga planeada alguna jugada que lo posicione como el delantero del dominio planetario. Habrá que esperar para atestiguar el desenlace de este ardid.

Nicky Romero: Un afamado diskjockey que, con su música, ha hecho presencia real y virtual en una gran cantidad de eventos para los amantes de la música electrónica. Tal vez en conjunto con aquella otra mentemaestra, la viuda de Romero, planean un avance a gran escala para dirigir hordas de jóvenes bailadores y etílicamente eufóricos por las calles de diferentes ciudades alrededor de todo el globo. Estas elucubraciones siguen en proceso, por lo que hay que mantener ojo y oido atentos, pero no muy atentos, que luego caeremos en su juego.

Romero Lubambo: Este jazzista brasileño ya comenzó una invasión a microescala a nuestros vecinos del norte, colocando mensajes ocultos en sus melodías. Su plan es ganar la simpatía y fidelidad de sus seguidores a través de publicidad subliminal en su música para, eventualmente, tomar el control de los incautos melómanos. Lo que ha detenido al carioca hasta este momento es que ha operado bajo una de los cánones del jazz: hay que escuchar las notas que se tocan y las que se omiten; el problema es que colocó dichos mensajes en las notas que se omiten, y ahora no está seguro de si las grabaciones contienen su propaganda subliminal o no. Aún así, guardemos las debidas precauciones al escuchar su vibrante guitarra.

Romero Britto: Otro brasileño que pretende seguir con la tradición romerezca, es este artista plástico. Con su colorido y geométrico estilo, busca sembrar un sentimiento en el corazón de aquellos que aprecien su arte; un sentimiento de pleitesía y abandono que le permita controlar moral y sentimentalmente a un grupo de críticos de arte selectos e influyentes. Con el apoyo de este pequeño grupo, Romero Britto buscará una mayor difusión de su arte, envolviendo a más y más personas en su red de alegres y bellos colores. 

Martha Romero: Esta amable mujer ha descubierto una técnica de clonación humana, que le permite alumbrar a múltiples elementos del clan Romero de una sola vez, y que estos neonatos sigan con la tarea del dominio mundial. En un experimento realizado en 1988, esta prolífica mujer fue capaz de traer al mundo a unas trillizas, añadiendo tres elementos más al ya muy diversificado clan Romero. Habrá que esperar a que este trío haga lo suyo para alcanzar el dominio global, pero el cotilleo dice que una está en el negocio del control de la información y otra ha establecido un frente de avance en el Canadá.

Así que, no se confíe, que hasta este momento los Romero no hayan alcanzado su meta no significa que el día de mañana el presidente, diplomáticos, directores, maestros, o incluso, su pareja, no formen parte de esta conspiración milenaria. Yo hago lo propio y tengo a una Romero muy bien vigilada.